Okja, entre aplausos y abucheos, por culpa de Netflix, hace historia en el mundo del cine

CANNES, FRANCIA. Hoy en Cannes amaneció gris y con una lloviznita insistente que presagiaba lo peor. La tercera jornada del Festival de Cannes comenzó con una de las películas más esperadas a favor y en contra. Netflix hizo su histórica entrada al festival más importante del mundo con Okja, del surcoreano Bong Joon Ho. Y una vez lleno el cine Lumiere, después de casi una hora de atraso por culpa de las medidas de seguridad que se viven en esta septuagésima edición, se apagaron las luces, se puso el spot del Festival al final del cual siempre aplauden y no más se cruzó esa barrera para proyectar Okja, unos comenzaron a aplaudir y otros a abuchear.

Los primeros minutos de créditos y algo más fueron en ese tono, entre buuuu y palmas. Luego, ya como al minuto diez, algo pasó y se detuvo el filme y se encendieron las luces por unos diez minutos más. Muchos, casi todos, pensamos en la posibilidad de un sabotaje, pero apareció un técnico que miró la pantalla, hizo una seña al proyeccionista, se perdió por un lateral y comenzó todo de nuevo. Esta vez aplausos y abucheos terminaron enseguida y comenzó a verse.

Quizás uno de los cineastas contemporáneos que más concienzudamente ha llamado la atención por el despiadado ataque a la naturaleza. “No más un evento sucede en la pantalla, otro ocurre en el fondo, que desvía la atención de la audiencia. Nuestros temas son fuertes, pero a menudo se llenan de humor negro”, ha dicho el director.

Aquí repite, después de Snowpiercer (2016) y antes de la ya anunciada en IMDB Parasite (2018). Lo hace en tono de humor negro, acercando la brasa a la anti-utopía de 1984 y Rebelión en la granja, de Orwell, solo que desde una perspectiva post-post-postmodernismo. Aquí la denuncia va contra el capitalismo más voraz y embrutecedor, contra las (ya existentes) fábricas de comida chatarra y narra la hermosa relación entre Mija, una niña de 13 años que vive en una recóndito paraje montañoso, y Okja, el animal que cría desde que eran pequeñitos ambos, un cruce de laboratorio entre hipopótamo y cerdo, que será el alimento del futuro. Según ha dicho Bong Joon Ho, la idea le vino a la mente cuando guiaba su coche en una zona rural, y avistara a la orilla de la carretera un animal muy extraño. Así Okja nació de la imaginación suya y la realización del mismo Erick De Boer, que manipulara las imágenes digitales de La vida de Pi.

El filme, con un presupuesto de 50 millones, y que será estrenado el 28 de junio en Netflix, tiene en el protagónico a la niña Seo Hyun Han, y a una desenfadada Tilda Swinton, quien asume dos papeles (Lucy y Nancy Mirando), en los secundarios andan por ahí Paul Dano (La Guerra y la Paz, 12 años de esclavitud) y al conocido Jake Gyllengaal.

Al final, el público aplaudió la película, sin abucheos, que parece que tendrá una segunda parte. A pesar de ser una buena candidata a la Palma de Oro, Almodóvar, presidente del jurado, dijo que él nunca premiaría una película que no haya pasado por una sala de cine. Al salir del cine, el sol brillaba.

Fuente: Okja, entre aplausos y abucheos, por culpa de Netflix, hace historia en el mundo del cine