Obras convertidas en selvas y ruinas

Ubicaron terrenos a orillas de importantes avenidas para llevar a cabo proyectos comerciales que luego fueron abortados. Algunos avanzaron en su construcción, pero abandonaron la obra en la fase de terminación, otros se marcharon y dejaron solo la excavación. Con el tiempo, estas edificaciones aun sin ser concluidas entraron en un deterioro progresivo y se convirtieron en albergues de indigentes y escondites de malhechores. Es así como árboles toman altura en aquellas excavaciones que funcionan como selvas urbanas entre transitadas avenidas.

Probablemente el más conocido de estos proyectos abandonados sean los dos inertes edificios grises ubicados en la avenida George Washington, próximos a la Máximo Gómez (El malecón de Santo Domingo). Publicaciones periodísticas registraban su paralización a mediados de la década de los 90. Uno de ellos fue el Hotel Grand Prado, de inversión privada, cuya edificación alcanzó 18 pisos. Para entonces, se trataba de un fructífero proyecto hotelero, promovido por el Banco del Comercio Dominicano, categoría cinco estrellas, de 254 habitaciones, con un centro de convenciones, restaurante de lujo, nightclub y casino con bar incluido. Su apertura se fijó para agosto del año 2000, ya pasaron 17 años, tiempo en que se levantaron lujosos hoteles en el casco urbano. En igual estado quedó su construcción vecina, cuyos parqueos son utilizados para estacionar los vehículos de quienes visitan la plaza Güibia, inaugurada en noviembre del 2011.

Un proyecto que fracasó en el intento fue la construcción de la megaplaza Caribbean Mall. Un gran hoyo habitado de árboles silvestres es en lo que se ha convertido esta inversión ubicada entre las avenidas John F. Kennedy con Lope de Vega. La obra iniciada en el 2002 estuvo bajo la responsabilidad de la constructora Modesto, empresa que atribuyó el retraso a la devaluación del peso, incremento del tipo de cambio a 60 pesos por un dólar, altas tasas de interés, hasta 40%, altos precios de materiales de construcción, situación que vivió el país desde 2001 al 2003, afectando al sector construcción. Igual suerte corrió la plaza comercial Mundo Mall, entre las avenidas John F. Kennedy esquina Máximo Gómez ( al lado de Sambil), hueco donde permanecen las primeras líneas de block que llegaron a levantarse, hoy tapadas por los árboles que pasan los cinco metros de altura.

La misma suerte tuvo la Torre Inteligente, que se levantaría en la intersección Abraham Lincoln con Jacinto Mañón, donde el óxido corroe las varillas colocadas en las columnas que dan impresión de ruinas. Otra obra que nunca llegó a inaugurarse es la plaza comercial que se levantó hace más de una década en la avenida Charles de Gaulle próximo al puente Ozama.

Paralización
Ambiciosos proyectos que prometían dinamizar la avenida George Washington nunca abrieron sus puertas al público. En la actualidad, son dos grises edificios que afectan la imagen del malecón de Santo Domingo.

Vegetación
En los terrenos donde se construiría la megaplaza Caribbean Mall, entre las avenidas John F. Kennedy con Lope de Vega, crece una frondosa vegetación que ocupa casi una cuadra.

Peligro
Residentes de Santo Domingo Este denunciaron que en la edificación abandonada en la avenida Charles de Gaulle, próximo al puente Ozama, se producen violaciones y atracos.

Abandono
Árboles silvestres ya cubren el espacio donde se pretendió levantar una gran plaza comercial, entre las avenidas Máximo Gómez con John F. Kennedy, a lado de Sambil, en el Distrito Nacional.

Fuente: Obras convertidas en selvas y ruinas