El brazalete electrónico: otra medida de coerción necesaria

La inexistencia del peligro de fuga, y las falencias probatorias de la fiscalía con caso Odebrecht, obligan a un tipo de medida que no sea la prisión preventiva, ni el arresto domiciliario”. Eso dijeron algunos jueces, no todos, para aprobar despachar a 8 de los 10 imputados sobornados por Odebrecht.

Igual pasó con síndico Raúl Mondesí, de San Cristóbal, quien obtuvo fianza, pero el que se robó 7 libras de yuca va por un año, preso, a pudrirse, porque robo poquito.

¿Procede eso en nuestra ley y jurisprudencia?

Fue la Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia, actuando en función de Corte de Apelación, quien varió las medidas de coerción a 7 imputados en el escándalo de sobornos de la empresa Odebrecht en República Dominicana. Lograron apelar la resolución 0047 del juez de la instrucción especial, Francisco Ortega Polanco, que los había enviado a la cárcel de Najayo, pero eso se puede apelar y mostrarse bienes a nombre de sus testaferros que adornan a los imputados, para darle más fuerza a querella.

Por eso el DGII y la Banca deben abrir sus archivos a la Justicia y darle datos precisos, porque esto admitió un precedente, y feo.

Y si se ausentan del país, porque consideran es una cacería política sin pruebas a lo que están sometidos, ¿qué pasaría?

Hoy día, hay una medida que no se define en nuestro Código Penal. Son los brazaletes electrónicos, que no se usan en dominicana, que emiten una señal cuando salen de los límites preestablecidos por la justicia. Es algo que aparte de fianza y presentación semanal, que evitaría los múltiples casos de desacato a la ley (caso de los franceses con el avión con drogas, caso José Michelín y Fulgencio Espinal y otros jefes más de época de Jorge Blanco), que se pueden repetir y después del palo dado, nadie vuelve a Quisqueya.

En otras palabras, si el preso sale de su casa el brazalete emite una señal que alerta a la policía y esta acude en la búsqueda del reo. También poseen sensores de calor que alertan en caso de que sea retirado del cuerpo del prisionero, además cuentan con GPS.

Con esta nueva tecnología, el sistema judicial de casa por cárcel actualmente es mejorable, sin estigmatizar.

En nuestro país existe una población de 30,596 reos y nadie está sometido a la modalidad de grilletes y dar casa por cárcel se debe otorgar solo en casos específicos.

En fin, se podrían enumerar una gran cantidad de casos reales donde los reos escapan de sus casas, para realizar diversas actividades, van a playa, sus casas de veraneo y al motel con la querida, pero hay una sola verdad, y que el método más efectivo para disminuir el grave problema de hacinamiento y sobrepoblación carcelaria es el programa de casa por cárcel, utilizando los brazaletes electrónicos, pagados por el imputado.

Es por esta razón que el gobierno dominicano está en la obligación de propiciar una mejor legislación en cuanto a este tema se refiere, aplicando –claro está- una serie de requisitos para dar a los acusados casa como cárcel preventiva.

johnsanchez44@hotmail.com

JPM

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