El arte del desempeño docente en RD

En un mundo cada vez más competitivo y donde cada día la destreza intelectual juega un papel fundamental como turbina que nos puede impulsar velozmente hacia el éxito personal, familiar y nacional, contar con un sistema educativo conducido por docentes del más alto nivel intelectual es la máxima aspiración de todo Gobierno, de toda familia y de toda población que desea encontrar el camino más corto que conduce al desarrollo de una nación.

Las naciones más desarrolladas son aquellas que cuentan con las mejores escuelas básicas y las mejores universidades donde profesores del más alto nivel académico, y con la mayor capacidad para transmitir de manera fácilmente entendible todo el conocimiento actualizado en cada área del saber, se suman a los mejores laboratorios de investigación científica para convertir las neuronas de cada estudiante en un amplio banco de datos donde se almacenan los principios físicos, químicos, bioquímicos, matemáticos, termodinámicos, biológicos, geológicos y mineralógicos que han permitido transformar el mundo de ayer en el desarrollado mundo de hoy y que transformarán el mundo de hoy en un evolucionado mundo del mañana.

Por ello es fundamental que el Ministerio de Educación y la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) se hayan puesto de acuerdo para evaluar el desempeño docente en el sistema educativo dominicano, porque esa es la primera señal de que ya estamos entendiendo que la deficiencia en la educación es el principal problema que obstaculiza el desarrollo de nuestra nación, y que hasta que no contemos con miles de docentes del más alto nivel académico, y con las mayores habilidades para transmitir fácilmente los conocimientos que servirán de base a los futuros intelectuales, no tendremos brillantes profesionales capaces de marcar la diferencia frente a los demás profesionales nacionales e internacionales, siendo esos brillantes profesionales los potenciales creadores y/o distribuidores de las innovaciones científicas y tecnológicas que han de transformar con celeridad la economía y las condiciones de vida de la sociedad.

La educación dominicana debe recibir una urgente y profunda transformación en su concepción y en su aplicación, pues no debemos seguir graduando bachilleres y profesionales que no pasan las pruebas más elementales de las ciencias físicas, químicas y matemáticas que sustentan el razonamiento lógico, y por ello vemos que cada día el razonamiento lógico se achica mientras el planteamiento ilógico y absurdo se agranda, pero la culpa bajo ninguna circunstancia es atribuible a los alumnos, porque nadie puede aprender bien lo que no se le explica bien, y el alumno no puede entender bien el porqué y el para qué de las cosas si el docente no sabe explicar bien el porqué y el para qué de esas cosas, pues un docente que no entiende el porqué y el para qué de las cosas nunca podrá explicarlas en sus orígenes ni en sus aplicaciones, siendo esa la razón por la cual estamos muy flojos en las aplicaciones del conocimiento, ya que no es lo mismo usar una pepita de oro como pendiente que cuelga del cuello de un aborigen precolombino que usar esa misma pepita de oro para un superconductor de un microchip que instalado en un computador o en un teléfono celular inteligente facilita la vida diaria a mucha gente.

Siempre hemos dicho de manera pública que la educación debe sustentarse en un espectáculo artístico donde el docente se convierte en un artista que exhibe lo máximo del conocimiento científico, cultural, gramatical y tecnológico, y cada alumno se convierte en público que recibe con euforia y con atención cada minuto de explicación, pues a todos nos produce euforia aprender algo nuevo, pero nos produce doble euforia cuando aprendemos en qué y para qué aplicar ese conocimiento nuevo que acabamos de recibir, ya que el cerebro hace que el ser humano se sienta importantizado cuando algo fundamental ha sido asentado en su base de datos neuronal, y como a todo ser humano le agrada ser importante y sentirse importantizado todos queremos ampliar nuestros conocimientos y por eso hay familias que gastan más dinero en educación que en alimentación, pues saben que la alimentación corporal es temporal y fácilmente sustitutiva, pero la alimentación intelectual es permanente y permite el mejor uso de la mente.

Muchos estudiantes desarrollaron fobias o alergias hacia las ciencias físicas y matemáticas porque tuvieron docentes que no dominaban esas ciencias ni mucho menos podían explicarlas bien porque nadie puede explicar bien lo que no entiende bien, y esas fobias o alergias a esas ciencias básicas quitaron la oportunidad a muchos estudiantes de llegar a ser brillantes ingenieros, arquitectos o científicos, por creer erróneamente no tener aptitudes para esas ciencias básicas, cuando realmente eran sus docentes quienes no tenían las aptitudes, lo que implica que para ser docente de ciencias físicas y matemáticas se requiere tener un dominio profundo de esas ciencias numéricas y una gran capacidad artística para convertir las sesiones de físicas y matemáticas en espectáculos artísticos disfrutados por todos los alumnos que no quisieran que esa hora de clases terminara, y cuando la hora termina piden más y más, en lugar de pesadas, largas y aburridas sesiones que todos quieren que ya termine para que les hablen de algo más entendible.

La evaluación del desempeño docente debe hacerse y publicarse de manera permanente para que tanto el Ministerio de Educación, como la Asociación Dominicana de Profesores, y toda la sociedad dominicana conozcan quiénes tienen verdaderas aptitudes docentes para las diferentes asignaturas que se imparten de manera permanente, pero muy especialmente para ciencias básicas cuyo dominio fundamental define las bases del pensamiento racional que contribuye al éxito profesional y al desarrollo nacional.

Fuente: El arte del desempeño docente en RD